Puertas...
07 01 Puertas...
Hay muchos tipos de puertas, las que abrencierran hacia dentro y las que lo hacen hacia afuera; de búnqueres o de hogares; de palacios o de chabolas; las hay que cierranabren hacia arriba y hacia abajo; y están las puertas circulares, que proliferan especialmente en los hoteles de alto estanding y en las cuales se puede llegar paradógicamente al mismo sitio desde que se partió, según demostró de manera irrefutable Grouxo Marx.
No es fácil apreciarlo a primer ojo... pero las puertas tienen personalidad. Algunas se levantan para trabajar en horario de oficina y descansan los fines de semana. Hay puertas que con las manos desnudas detienen las ventoleras y las granizadas, y a la vez son incapaces de impedir el paso a la gente de bien de nudillos suaves rítmicos alegres…
Hay puertas con alma de madera labrada que transpira naturaleza y hay puertas metálicas con rejas inflexibles arrogantes inamovibles.
Hay puertas con barrotes reiterativos... A veces es difícil averiguar si la cárcel es adentro o afuera, depende de dónde estés y si estás en el lugar equivocado en el momento equivocado; depende a veces sencillamente de donde naciste para que te pongan a un lado u otro de toda esta colección infame de barrotes en formación sordos inhumanos.
Hay puertas con problemas psiquiátricos, es algo que salta a la vista. Están dominadas por un miedo atávico patológico a los salteadores de caminos, a los ladrones de allanamiento de morada fácil y hasta a los mirones curiosos despistados. Quizá se trate de una cuestión innata o genética; pero también podría ser algo cultural, aprendido por imitación social en el mundo de las puertas de cada familia o región en concreto. Para saber más sobre el asunto habría que investigar en el árbol genealógico de cada puerta psicótica en concreto.
No sabemos si este tipo de puertas son irecuperables. Son puertas que sólo viven pensando en que tienen que hacer fuerza todo el rato, sin descanso, para permanecer trancadas virginales pálidas, y así proteger los caudales y los documentos de propiedad indiscutiblemente sellados por triplicado. Estas puertas no pueden ni salir de paseo y doblar la esquina sin antes poner todas las cerraduras, activar estridentes alarmas con sensores de movimiento y escuchar en voz de máquina Perímetro asegurado. Deseamos poder ver la muralla china desde la luna, y eso ni es posible ni vivimos en la luna, por ahora.
También existen puertas olvidadizas que se hacen llamar passwords.
En las mansiones de lujo acostumbran a vivir puertas con múltiples bocas que nunca se sienten saciadas y dejan sin sustento a todas las ventanas y claraboyas del contorno.
Al parecer hay puertas distópicas empeñadas en poner puertas al campo y cobrar peajes en los recodos del camino y en los callejones oscuros de los suburbios.
Hay puertas que duermen con las piernas abiertas y hay puertas que para dormir se enclaustran en la penumbra de algo parecido a su propia tumba.
Espero que no vayan ustedes, delatores y chivatos, con el cuento al Ministerio de Hacienda, pero hay puertas jubiladas que siguen activas trabajando en la economía sumergida y desempeñando oficios tales como mesa improvisada o techo protector de la caseta del perro.
Juan José Millas escribió una curiosa novela en la que los libros empiezan a aletear y salen volando; y los cuadernos escolares de los alumnos contentos; y los farragosos papeles técnicos de abogados y arquitectos; y las facturas de las deudas adquiridas con los bancos. Salieron volando las Biblias de las iglesias y, de las bibliotecas, los siete tomos de En busca del tiempo perdido, que consiguieron alzar el vuelo, no sin cierto esfuerzo.
Si todo esto fue posible y le ocurrió a simples papeles y a mamotretos, ¿por qué no va a poder suceder lo mismo con las puertas, que les salgan alas y empiecen a revolotear entre las nubes?
Me atrevería a asegurar que en el interior de toda puerta anida, o bien un ánima-ave o bien un ánima-ángel, sólo que los humanos atornillan sus bisagras en el lacerado costado de las puertas y éstas viven arrodilladas y sin tiempo siquiera para recordar su instinto ancestral volador, que seguramente les viene de los árboles, que siempre han tenido sus buenos pies para saltar y dar brincos, aunque los ocultan bajo tierra, porque si los humanos descubrieran que los árboles tienen pies, los harían desfilar el día de la patria.
Así los árboles pueden tener la vida quieta y silenciosa que el destino les depara, hasta que los humanos intervienen y los trasforman en puertas; pero la madera no muere tan fácilmente, así que los árboles presuntamente aniquilados resurgen y escapan en forma de puertas voladoras...
¿Te imaginas que pase realmente eso, Millás, que las puertas empiecen a volar y salgan en bandada emigrando hacia el norte germánico polar, dejando las cárceles con la boca abierta, mientras los presos escapan hacia el sur cálido silvestre?
¿Te imaginas las fábricas sin puertas ni horarios; las máquinas de fichar oxidadas y la gente con la vista puesta de nuevo en la tierra vieja, abonada pacientemente con mierda seca para que así germinen de nuevo las semillas de siempre?
¿Te imaginas, Millás, las ciudades y pueblos sin puertas; los psiquiátricos y las mazmorras sin carceleros; los bancos y las cajas de caudades de los narcotraficantes y las de los ladrones de guante blanco… sin cerraduras?
Resquicio.
- - -
07 02 Puertas (y dos).
https://lamareaporresquicio.blogspot.com/2022/01/puertas-y-dos.html
Texto completo de 07 Puertas…
https://lamareaporresquicio.blogspot.com/p/puertas.html
Índice de Puertas...
https://lamareaporresquicio.blogspot.com/2022/10/indice-de-puertas.html?m=1
Comentarios
Publicar un comentario