Digital y analógico en orden inverso.

 22 Los dibujos de Resquicio y 23 Pincelada digital... mostrados en orden inverso a su publicación. Lo más reciente aparece en primer plano.

                *

23 Pincelada digital. 035  El trapecista...

El trapecista conoce todos los secretos
de los ocho vientos,
domina todos los ángulos del riesgo
y realiza las nueve fases completas de una pirueta invertida
y vuelta del derecho
a tiempo para respirar por los aleros
sin fatigarse.
Pero eso no importa en absoluto
porque ahora el trapecista está en guerra,
siete hordas de honderos se acercan a él
e intentan derribarlo.
El trapecista se pone en pie
y realiza las inevitables y cotidianas
piruetas de la subsistencia.

               *

 

23 Pincelada digital. 034  Salpicaduras.

     De mi vida anfibia, lo mejor es entrar de golpe en el agua fría y revitalizante.
     De mi vida anfibia, lo mejor es dejar que el sol vaya secando gota a gota todo mi cuerpo salitroso.

               *

23 Pincelada digital. 033  Escamas.

     Entre las sábanas de espuma de las olas, no me molestan los piojos de mar, ni la mirada solidaria de los nudistas.
     No te equivoques, mi piel está recubierta de escamas.

                 *


23 Pincelada digital. 032  La mirada...

     De la fábrica a la ciudad dormitorio, sin la mirada del turista.
    Del río a la cocina, sin la mirada del explorador.
     De la escuela a la ciudad dormitorio, o a la cocina, sin la mirada del poeta.

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23 Pincelada digital. 031  La boca de la fragua.

     La boca de la fragua dice temblor telúrico, lengua de lava, tierra nueva, mineralización, abono, colonización vegetal, insectos, aves, reptiles mamíferos, vergel, fragua...

              *

23 Pincelada digital. 030  A ojo de dron...

     A ojo de dron, un camello asilvestrado pensativo en la isla de los volcanes. Un pescador en su barca hablando sobre corrientes marinas y áreas restringidas de pesca, con un delfín.

                *



23 Pincelada digital. 029  Fantasías de la máquina.

     Desarrollé un cierto método para transformar las imágenes, incluidos automatismos, aunque por otro lado llegué a estar hasta quince días editando una sola imagen.
     A veces jugaba a ver qué me podían ofrecer Photoshop y la casualidad.
     Dos décadas después, eclosionó la generación de imágenes a través de la Inteligencia Artificial.

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23 Pincelada digital. 028  Fuente Clara.

     Esta foto es una composición realizada a partir de varias imágenes.
     ¿Maquillar la realidad es mentir?

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23 Pincelada digital. 027  La Ciudad de los Arremolinados.

     Recién aterrizado en la fotografía digital y en el diseño gráfico, edité esta foto, un poco icónica de la capital de la isla

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23 Pincelada digital. 026  Margullo de Fuego.

     Recién aterrizado en la fotografía digital y en el diseño gráfico, edité esta foto, un poco icónica del paisaje del interior de la isla.

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23 Pincelada digital. 025  ¿Cuánto nos queda?

     No conseguiremos extinguir la vida, sólo quizá desapareceremos, o tal vez mutaremos.
     En la contaminación eclosionan ecosistemas nuevos. Puede que no sean bellos, pero son los que nos merecemos.

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23 Pincelada digital. 024  Paseantes.

    Vivir no queriendo perder el tiempo es fichar empecinadamente en una empresa que quebrará. Las mejores cosas de la vida son improductivas. Los mejores caminos de este mundo no llevan a parte alguna.

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23 Pincelada digital. 023  El diálogo pelágico.

     Yo le saquë los ojos a Caín, que se hacía llamar Abel, cuando estaba perdido en medio del Atlántico con un solo remo para su canoa de dos proas.
     Yo arrastré a Abel hasta la isla esa que puedes ver ahí en la lejanía, y veía perfectamente, ya que su verdadero nombre es Caín. Yahvé lo castigó sobre la Tierra con la invulnerabilidad avergonzante.
     El Océano respeta, pues, las leyes del Hacedor, José.

               *


23 Pincelada digital. 022  La música y los neutrinos no respetan las fronteras.

     Afortunadamente, no hay fronteras para la música.
     "Sesenta y seis mil millones de neutrinos atraviesan cada segundo cada centímetro cuadrado de piel de cada persona de la Tierra. Entran en el cuerpo humano y vuelven a salir sin chocar con nada".
     Probablemente los neutrinos nos cantan, con su propia música, y los ignoramos masivamente.

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23 Pincelada digital. 021  Yin yan.

     Este collage digital se llama Yin yan. Entiendo que habla por sí solo. ¿Qué pie de foto se merece? Quizá...
     ¿De veras podemos ser equidistantes, amorfos, apolíticos, meros espectadores pasivos de púlpitos, platós y publicidades?

     Antes de mis primeros escarceos con la informática, ya compuse unos collages analógicos a partir de imágenes de periódicos y revistas.
     Decirles que está técnica puede ser un modo placentero de desguazar la prensa añeja, al tiempo que puedes expresar lo que llevas dentro, lo que te inspira esa realidad o esa ficción con la que los medios de comunicación nos avasallan.
     Hasta puedes utilizar todas esas imágenes como bumerang contra el discurso oficial.

     Es también un medio de expresión que no requiere de todas esas palabras escritas en fila, que normalmente enfadadas suelen reclamar para sí una correcta ortografía y una no descabellada sintaxis.


                  *


23 Pincelada digital. 020  Irak.

     Cada uno cuenta la película, o la historia, según la vive, según la asimila, según la entiende; a veces, según se la cuentan.
     Alrededor de Resquicio revoloteaban unos mosquitos investidos del cargo, y del sueldo, de concejales de Cuadriculez. Pretendían ser la mafia local. Tanto como para que cualquier díscolo ciudadano palidezca y se calle la boca, consideraban los mosquitos.
     Pero Resquicio aspiraba a ser contrincante de insectos de mayor envergadura.

               *

23 Pincelada digital. 019 ¿Qué valor añadido puede llegar a tener un mendrugo mohoso de pan?

     En las redes sociales hay una legión de usuarios indicándote el modo de triunfar en las redes sociales.
     El cambio necesario, de usar energías sucias a usar fuentes de energía renovables, es una industria, un negocio en el que los más audaces buscan sus pelotazos sin pensar en los posibles cadáveres que puedan quedar en el camino.
     La inserción social de los excluídos es una política, puede que tradicionalmente de inspiración izquierdista, pero que los ultras de derechas también tendrán que gestionar cuando toquen poder ahí donde la sociedad amargada se lo dé.
     Sí, la sociedad resentida da el poder a los ultras porque venden muy bien su revanchismo contra lo que sea que merezca ser odiado.
     Esperemos que su paso por el poder sea momentáneo. Esperemos que no consigan reformar nuestra forma de vida a la medida de sus descomunales ambiciones.
     Poco a poco, las consecuencias de la inexorable colonización de Marte llegarán a los vertederos de Centroamérica.
     Allí, una niña espera su plato de desechos espaciales.
     Los influencers abrillantan la copa de un futuro audaz y sorprendente.
     En las montañas de basura prospera el resto de la gente. Ellos no leerán este post.
     Hoy brindaremos por la exclusividad de lo nuestro. Nuestra patria, nuestra raza, nuestra ideología.
     Mañana todo se irá al carajo, todas las civilizaciones han acabado sucumbiendo.
     Mañana todo se irá al carajo, pero seguiremos siendo la élite: en el cataclismo o en la cresta de la ola del progreso.
     ¿Toma usted unos bitcoins?
     Una mierda para ellos.

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22 Los dibujos de Resquicio 029  Todos los problemas desaparecen...

     Todos los problemas desaparecen cuando paseo por la playa.
     Es un ámbito extraño, no pertenece al océano y tampoco es tierra firme.
     Quizá por ello, en ese ámbito, no se sostienen los edificios de las preocupaciones materiales.
     Quizá por ello, en ese ámbito, no existen las prisas sobre ruedas y los navajazos de los cláxones de la ciudad.
     La fiera, el océano, respira pausado, aunque puede devorarte cuando le plazca. La brisa costera se lleva todos los males que circulan por mis arterias, se lleva todas las inquietudes de mis neuronas indesconectables, y se lo da de comer en un plato de porcelana a la fiera, que ronronea casi domesticada.

                *


22 Los dibujos de Resquicio 028  Sólo...

     Sólo poso en horario laboral.

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22 Los dibujos de Resquicio 027  Está de moda la insensibilidad.

     Tras la era del recatamiento y el disimulo, se puso de moda la insensibilidad. Es lo que más reluce entre todas las baratijas que hay que vender. Un insensible es alguien de fiar, piensan las masas.
     En cuanto a los que siempre acabamos con el alma herida, peregrinaremos lentamente por el desierto buscando los oasis y los espejismos.
     Transcurrido un tiempo, regresaremos al punto de partida e intentaremos reconocer a la especie ancestral que fuimos.

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 22 Los dibujos de Resquicio  026  Procedo...

     Procedo de un sistema multisolar.

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22 Los dibujos de Resquicio 025  A veces...

     A veces escribo poemas de colores.

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22 Los dibujos de Resquicio 24  Inmovilidad quiere surfear.

     Inmovilidad sintió el vértigo de una caída interior y despertó sobresaltado, como si parar y apearse de ese sueño fuera realmente una cuestión de vida o muerte. Aliviado, se buscó en lo reconocible de la vigilia cotidiana. Retomó su vida de estatua sin piernas, con un patinete en las manos y la idea siempre presente de cabalgar su primera ola con la tabla de surf.

               *



 022 Los dibujos de Resquicio 023  Esta mañana.

     Esta mañana no recordaba si gané mi pelea por el título, así que fui a la sala de trofeos a ver si estaba ahí el cinturón de campeón.

     Cada mañana hago eso, voy a comprobarlo..

                  *


022 Los dibujos de Resquicio  022  Tal.

     Me llamo Tal y busco a mi Paracual.
     Otro día contaré más sobre mi vida. 

               *


22 Los dibujos de Resquicio 021 Me llaman Carasucia.

     Me llaman Carasucia, pero es mi color. 


               *


 22 Los dibujos de Resquicio 020  El árbol llameante

     Le dije a la Marquesa del Manojo de Llaves que deseaba recuperar un par de libros de los que doné al Teleclub de Incomprensión, porque tengo por ellos un gran aprecio.
     Ella me dijo Los libros son para leerlos.
     No sé cómo tomarme esa reflexión filosófica. Parecen palabras de político que hacen acto de presencia para estar muy presentes, expandirse por el éter, retumbar y convencer de algo, al mismo tiempo que vienen a no comprometerse ni decir nada.
     Yo sé que hay libros que huyen como conejos saltarines y otros que al abrirlos se inflaman, al primer contacto con el éter.
     Hay bosques que nunca dejan de arder y al hacerlo en realidad no sé consumen. 
     Es algo muy común en algunas regiones de Margullo de Fuego.

               *


022 Los dibujos de Resquicio 019  Abrieron la frontera.

     Cariño, dijiste que ibas a construir un muro entre tú casa y la mía y que iba a tener que costearlo yo.
     Cariño, dijiste que ibas a construir una muralla electrificada entre tu casa y la mía. Con vigilantes aquí y allá, pagados con los impuestos impuestos, allá y acá.
     Tengo una escalera de andar por casa. 
     Si quiero, cruzo. 
     Tus perros se quedarán en silencio oliendo tu propia mierda.
     Nos conocemos. 
     Nos lamemos las ingles mutuamente.

     Esperaba no verte pero me encuentro la frontera abierta de par en par. 
     ¿Qué nueva política es ésta? 
     Vas con un botón del escote desabrochado y con un aparentemente casual revoloteo en la falda. No sé qué pensar.

          *


22 Los dibujos de Resquicio 018 José.

     Resquicio escribió...
     "A la sombra del Risco, contemplando su reflejo en la arena mojada, vivimos desnudos durante años. Luego el lugar se masificó. Más tarde se desmasificará. Quizá vuelva a masificarse. Pero el semblante del Risco es inquebrantable, como el de José". 
     No está dedicado a mí, aunque también me llamo José. 
     El otro José y yo tenemos algo parecido en el semblante. Lo vi en una entrevista hecha por Andreu Buenafuente y el otro José arguyó que él sí tiene sentido del humor, pero la gente cree que no... debido a esto. Y movió ligeramente la barbilla. 
     En la charla se comentó que una revista había publicado unas fotos robadas del presentador en una playa nudista, mostrando el culo. 
     Más tarde Andreu preguntó a José Saramago, si él, un ilustre premio Nobel de Literatura, le conocía a él, al presentador del programa.
     Y José dijo Sí, te conozco por delante y por detrás. 
     Nadie se rió. 

               *


  22 Los dibujos de Resquicio 017  Literatura sicópata.

    Mi vecino dijo que tuvo que ir a pintar una casa en la que todas las paredes estaban apuñaladas con lápices y rotuladores. Lo hizo el niño  de la familia que vivía allí. 
     Pasaron los años y de adolescente al niño tuvieron que ponerle una camisa de fuerza.
     Luego los trabajadores del manicomio practicaron unos pequeños agujeros en la camisa de fuerza, por los que el niño pudo apenas sacar un poco las manos, semiencorsetadas. Le dejaron sobre la mesa unos folios para que pudiera seguir apuñalando al color blanco con sus lápices y rotuladores. 
     Ya sin camisa de fuerza, se dedicó a escribir. Cuando adquirió fama, dió entrevistas sesudas. Parece ecuánime, equilibrado. Aún da algunas puñaladas sutiles, pero sólo en los platós de televisión. Probablemente se llama Arturo. 

               *
 

022 Los dibujos de Resquicio 016 Vaivén o carrusel.

     He permanecido cinco meses deshabitado.
     O habitado por un triste inepto.
     Habitado quizá por un desocupa. Los desocupas son los peores ocupas. Divagación improcedente. La extirparé luego.
     El tobogán viene y va. Es un péndulo inagotable.
     O quizá todo es un simple carrusel. Un falso viaje de huida, o puede que exploratorio.
     Al carrusel le da el sol durante unos meses.
     Luego le da la sombra durante otros, en cada viraje.
     Cuando el carrusel pase frente a ti te saludaré. Ayer pasé con los ojos cerrados y únicamente te saludé por dentro. El silencio retumbó en alguna habitación del tórax.

               *

22 Los dibujos de Resquicio 015  Parpadeos.


     Los días tatúan la palabra Edad sobre mi piel.
     Las noches escriben párrafos codificados. A veces, también, telegramas parpadeantes que la luz acaba desvaneciendo.

               *

 23 Pincelada digital 018  De pesca.


     Llego hasta la costa y me pongo a silbar largas peroratas desacompasadas, hasta que del agua emerge algún ojo cauto. Una morena curiosa se pregunta qué idioma es ese que ha llegado hasta su guarida tan de buena mañana. Suena el chapoteo de una tortuga de mirada adusta. Persevero hasta que aparecen los primeros peñascos escurridizos y una isla tímida que echa un vistazo en derredor y bucea de regreso a las profundidades.
     Una isla melenuda llena de cocoteros inclinados sobre el mar me sonríe.
     Una señora muy maquillada es una isla turística de postal.
     Atolones, cayos, islas yermas o islas selváticas, todo tipo de islas se asoman y se marchan a sus diligencias o a sus vocaciones.
     Sólo quedan ante mí las más ociosas, las islas desiertas, que inician una danza de cortejo para seducirme y que decida naufragar en alguna de ellas.
     Parece un mercado. ¡Agua fresca, tengo riachuelos en abundancia! ¡Fruta tropical todo el año! ¡Especies únicas me habitan! ¡En mí vivió Robinson Crusoe!
     Doy un paso atrás, cojo impulso y salto con los ojos cerrados para que el azar decida en qué isla voy a embarcarme hoy. Abro los ojos, contemplo el entorno y digo Te llamaré Venturosa Singladura.
     De repente una voz me responde Te llamaré Viernes.

               *

23 Pincelada digital 017  Flores, naranjas.


     Depositó flores en la mesita de noche en lugar de las monedas estipuladas. Es la primera vez que lo veo desde que dejé de correr. Él mató a mi abuela. Al reencontrarme por fin, ni se dio cuenta de que he vuelto a la carpa, por los caminos de siempre, con las mismas colas de hombres esperando turno para pasar por las sábanas mojadas de mi catre. Ha dejado esta nota escueta: Volveré pronto, Eréndira, voy a robar algunas naranjas al huerto de mi padre.

                *

23 Pincelada digital 016  En sus ojos...


     En sus ojos hay constelaciones azules y un par de supernovas estallando en el momento en que te miran. Podría quedarme atrapado en ese cataclismo de luz, pero descorro las cortinas sin rímel y alcanzo su nariz esculpida; alcanzo sus labios neutrales, que no obstante algún día me sonreirán si persevero y cabalgo sin miedo entre los precipicios insondables donde los momentos inolvidables te dicen adiooooos durante un eón.

               *

23 Pincelada digital 015  Gentrificación.


     Los barrios marginales se convierten en pintorescos. La afluencia masiva de turistas convierte lo pintoresco en un parque temático. Especuladores y empresas van comprando los edificios, los negocios juegan el juego de la oca y hoy toca regenerar lo degradado con una afluencia de millones sin documentación ni pasaporte. Ya no queda espacio para la gente autóctona, que es desplazada a guetos verticales alicatados hasta el techo, asépticamente tristes pero con risas enlatadas en prime time.
     Ponen barreras electrificadas para que la gente no migre a su antojo, pero el dinero no para de moverse, pone sus huevos en cualquier nido y empolla allí las peores desgracias ajenas imaginables. 
     Utopía de mierda la que preconiza que todos podemos enriquecernos bajo el paraguas del desarrollismo sin freno.
     Utopía de mierda la que preconiza que todos tendremos un asiento asegurado en el pantagruélico banquete de la sexta gran extinción terrestre.

               *

23 Pincelada digital 014  La Lapa.


     En La Lapa, novela de Ángel Guerra, el protagonista desea en su adolescencia ser hombre de mar.
     Lo consigue, pero un día naufraga y se aferra con tesón a la vida encaramado a un inhóspito peñasco costero.
     Ahí pide poder ver a su hijo, aún no nacido.
     Las gaviotas lo asedian y le comen los ojos a picotazos. Pero es rescatado y podrá conocer a su hijo, aunque nunca lo verá.
     Una vida de penurias por delante.
     ¿Qué tiene todo eso que ver con la imagen? Mar en calma, bogar plácido al atardecer, el vuelo de las gaviotas como evocación de la libertad sin fronteras.
     Todos llegaremos a nuestro propio naufragio.
     A todos nos devorarán, empezando por los ojos.
     Los seres vivos se aferran a la vida arañando la dura y cortante roca negra batida por las olas.
     Hasta algunos suicidas se aferran a la vida como lapas.

               *

22 Los dibujos de Resquicio 014  Abstención.


     No tengo nada que decir. No aportaré  nada al acervo cultural y mediático de esta era. Vengo a ser un simple huevo frito.
     Puedes imprimirme en 3D y pegarme con un imán a la nevera. Con el tiempo seré óxido.
     Puedes imprimirme en pasta alimenticia y dorarme al horno. Digerido y excretado, fertilizaré el silencio de las amapolas.

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22 Los dibujos de Resquicio 013  Literato.


     Mi vocación siempre fue escribir, pero aún no se han descubierto las vocales. La Real Academia Española de la Lengua está pendiente de ello. Se visten de gala esperando el advenimiento del eslabón perdido de la locuacidad.
     El pulgar oponible, que permite manipular objetos con pericia, la domesticación del fuego, la invención de la rueda y la aparición de las vocales en las palabras pronunciadas, serán hitos importantes en la evolución de la humanidad, que así podrá dejar de gruñir, a ratos.

               *

22 Los dibujos de Resquicio  012  Esquemático.


     En alguna función ancestral cognitiva, estamos preparados para reconocer caras, estamos alerta para descubrir miradas en la espesura. 
     Quizá por eso algunas piedras tienen una marcada fisonomía humana, salvo que las haya esculpido alguien, a parte del azar. 
     Quizá por eso, en los trozos de madera vieja, hay tantos ojos que nos miran.

                *

22 Los dibujos de Resquicio 011  Peloazul.

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     Pienso en azul cuando el vendaval se lleva las telarañas.
    
                 *

23 Pincelada digital 013  Atildado.

     Atildado, zapatos lustrados, ropa impecable, da rumbo viento en popa a su carrera de gestor de lo público en áreas diversas y acumulables. Los cadáveres del sótano aparecerán mucho después.
     ¿Cómo crees que pude escalar en la pirámide social si no pisando a la competencia?, le dirá a su hijo en su lecho de muerte. Hereda y calla.

               *

23 Pincelada digital 012  El regreso de ultramar.


     Él sale a conocer mundos lejanos, impensables en la cosmogonía de su terruño natal.
     Se hará marinero y pasará décadas de puerto en puerto hasta que, viejo ya,  decida jubilarse y regresar a casa.
     Mil acentos mezclados en su pronunciación harán de él un extranjero más... deambulando por las calles de su patria, con el trópico metido en el fondo de su mirada, con las tempestades marinas metidas en la médula de sus huesos.

               *

23 Pincelada digital 011 Efluvios nocturnos de plancton.

     Respirando yodo en el mar bajo la luna de neón.


               *

23 Pincelada digital 010  María.


     Hoy María sueña que vive en el campo, cree estar escuchando quiriquiqueos, balidos y trinos cercanos, hasta que los ladridos de un perro la han despertado y se asoma al exterior para ver el incipiente clarear del día entre montañas y no entre rascacielos y nubes de ce-o-dos.

               *
23 Pincelada digital 009  Star.

     El mundo está lleno de dádivas que la vida esparce, cual pétalos de flor, por donde paso. Dicen algunos que sólo con el sufrimiento creces y evolucionas. No sé mucho de eso. Cuéntame...

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23 Pincelada digital 008 Claroscuro.


     Puedes esperar lo peor de mí, yo mismo lo hago... aunque no todo es penumbra.

               *

23 Pincelada digital 007 Peón Arquitecto.
 

      Sólo soy el náufrago de la isla desierta, pero antes fui Peón Arquitecto, edificaba sin licencia en los descampados, planificaba reformas en las ciudades por las que vagabundeaba. 


               *

22 Los dibujos de Resquicio 010 Aleteos.


     No creo eso del efecto mariposa, son filigranas mentales pseudocientíficas. 

               *

22 Los dibujos de Resquicio 009 Sinapsis exterior.


     Las miradas pueden ver mis pensamientos. Nudismo interior, sinapsis exterior. 

               *

23 Pincelada digital 006 Chica pop art.


     Una foto transformada con una técnica que leí en una revista. Ella no sabe que Warhol estaba tras la cámara. 

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23 Pincelada digital 005 Chica graffitis.


     Una foto transformada, el fondo imaginado. No es un posado, es un robado. Esperemos que prescriba el delito. 

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23 Pincelada digital 004 Barbarius Tiznador.


     Podría ser Barbarius Tiznador, de las paredes blancas el terror. 

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23 Pincelada digital 003 Boligrafiada.

     Trazos analógicos y edición digital entre sucesivos escaneos e impresiones.

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33 Pincelada digital 002 Lengua.


     La ciudad de Gregorio Samsa antes de que Gregorio Samsa se mirara al espejo.

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23 Pincelada digital 001 Resquiciíto Quizá.


     Podría ser Resquiciíto o no. 

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22 Los dibujos de Resquicio 008 Maca.


     Maca Cabo Verde Madeira Azores OSEN Canarias Woman Ríos.

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22 Los dibujos de Resquicio 007 El tipo del pendiente. 


     Mirando el tornado, reflejado en el cristal de la ventana.

               *

22 Los dibujos de Resquicio 006 El Ser en horizontal.


     Por ahí llega un dron, voy a meterme en la guarida. 

               *

22 Los dibujos de Resquicio 05 El Ser en Vertical.


      Aunque no soy un suricato, a veces oteo el horizonte.

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22 Los dibujos de Resquicio 004 Guitarra al sol.


     La guitarra quizá no tiene cuerdas, pero suena.

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22 Los dibujos de Resquicio 003 Preso interior.


     Quizá está preso en una cárcel simplemente imaginada. No sabemos. Si no abre los ojos, nunca lo sabrá.

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22 Los dibujos de Resquicio  002 Emergiendo...


     El fotógrafo emerge del lago. Un lago singular en el que asoman cetáceos.

               *

22 Los dibujos de Resquicio 001 Susurros.


     Hay susurros que descuadriculan.

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