Sombra.
14 10 Sombra... Tras una moratoria de siglo y medio, se desencadenó la guerra genética en el planeta. Ya no había soldados americanos de menos de tres metros y los atletas nepalíes eran capaces de subir cinco veces seguidas al Everest sin oxígeno ni vituallas. Los recursos del Sistema Solar se estaban acabando y los saltos intergaláctico eran, de momento, una mera especulación intelectual de los científicos. Fue en ese momento cuando Sombra pronunció ante la asamblea de la Organización de las Naciones Unidas su discurso martinlutherkingiano. En África, con algún retraso, la tecnología occidental acaba llegando. Por eso los masais adultos eran todos de al menos cinco metros de altura y no necesitaban saltar para tocarles las orejas a las jirafas. Les gustaba salir de detrás de las acacias y hacerlo. La evolución genética natural de las jirafas tardó bastante en asimilar aquel nuevo peligro relativo que requería un trote de huida y poco más....