El árbol llameante.


 22 Los dibujos de Resquicio 020  El árbol llameante.

     Le dije a la Marquesa del Manojo de Llaves que deseaba recuperar un par de libros de los que doné al Teleclub de Incomprensión, porque tengo por ellos un gran aprecio.
     Ella me dijo Los libros son para leerlos.
     No sé cómo tomarme esa reflexión filosófica. Parecen palabras de político que hacen acto de presencia para estar muy presentes, expandirse por el éter, retumbar y convencer de algo, al mismo tiempo que vienen a no comprometerse ni decir nada.
     Yo sé que hay libros que huyen como conejos saltarines y otros que al abrirlos se inflaman, al primer contacto con el éter.
     Hay bosques que nunca dejan de arder y al hacerlo en realidad no se consumen. 
     Es algo muy común en algunas regiones de Margullo de Fuego.

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