La solidaridad...

05 02  La solidaridad...


     Resquicio sale de su casa con un cuchillo en el bolsillo y con el propósito de amenazar a alguien... para provocar su detención, y hasta lo esgrime ante un tipo con el que tiene una relación poco amistosa... pero éste no le hace mucho caso y se aleja.

     No va a resultar fácil provocar una situación convincentemente grave... que lleve aparejada la intervención policial a sirena batiente, y luego un altercado que los agentes no puedan pasar por alto. 


     Laboriosa está en el tejado de su casa pintando. Se acerca el día de San Juan y el pueblo se engalana, las casas quieren lucir su mejor aspecto por fuera.

     Resquicio le pide a Laboriosa que llame a la policía municipal explicando que él está en la calle amenazando a la gente con un cuchillo.

     ¡Qué dices!, ni van a venir, si ya te conocen! 

     Laboriosa está ahora junto a Resquicio y le dice: Mira, voy a casa y te traigo veinte euros para que vayas a la tienda y compres comida.

    En la tienda del pueblo, Luz, al enterarse de la situación a que ha llegado Resquicio, no le cobra la compra y le da treinta euros, por su parte. 

     Ambas mujeres le dicen que van a hablar con doña Completa, concejala de Bienestar Social, que también es vecina del pueblo. 


     Señor Juez, estaría mintiendo si afirmara que este estado de abandono y desánimo que duró medio año fue provocado por la denuncia de desahucio , ya que ésta me fue notificada en mitad de ese periodo. 


     Ya con la denuncia presentada, la propietaria de la casa pasa por el pueblo ese mismo día. Resquicio le cuenta la situación y ella también hace su aportación para ayudarle a pesar de que ella y su familia quieren expulsarlo de la vivienda.


     Es la hija de Luz, Ojazos, quién llama a doña Completa para exponerle el problema en que está empantanado Resquicio. Cuando ésta aparece por el pueblo, también Laboriosa habla con ella. 

     Es que no nos llevamos bien... arguye Completa.

     Laboriosa insiste: Habla con él, está ahí y "sólo tiene los trapos", lo que pasa "es que está aburrido". Es la no desacertada visión de Laboriosa.


     Completa se acerca a la casa de Resquicio, le quita de la cabeza las ideas descabelladas. "Hay otras soluciones, olvídate de hacer una locura o no te ayudaré. Mañana vamos a ir a los Servicios Sociales. Toma esto de mi parte, como vecina. El pasado no importa". 

     Y ya son cuatro las personas que han ayudado económicamente a Resquicio. En los días siguientes un par de personas más del pueblo hicieron su aportación. Y todos de forma espontánea, sin una petición expresa de ayuda, al enterarse de la situación a la que ha llegado Resquicio. 


     El abandono se trasluce al exterior de la casa de Resquicio, algunos pensaron que estaba de viaje. Quizá haya fallecido. Los más cercanos saben que está allí y casi no sale al exterior.


     Resquicio empieza a actuar arreglando el asilvestrado patio delantero de su casa.

     ¿Estás limpiando?, pregunta Completa cuando vuelve a pasar por ahí.

      Algo hay que hacer... 

      Sí...

     Es el principio de una recuperación anímica, paralela a la material.


               Resquicio.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Digital y analógico en orden inverso.

Guerras (y dos).

María.