Mi cuerpo...

02 11  Mi cuerpo...
mi cuerpo fue una cárcel hasta el día que aprendí a no reprimir mis impulsos
son esos mismos que se escandalizan porque a las uniones homosexuales se les llame matrimonio
los que no dejan más opción de que así tengan que llamarse 
para evitar que cualquier tipo de discriminación previamente existente en la sociedad
pueda pervivir más allá de unas legislaciones que, en las democracias occidentales, ya penalizan adecuadamente cualquier tipo de marginación de transexuales lesbianas y gais
en algunos países aún tenemos que ganarnos el derecho a poder vivir, a no tener que escondernos

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