La manija...

00 16  La manija...


La manija danzante del tiempo,

que a veces me adormece 

y a veces me da sacudidas de miedo y valor, 

de alegría y llanto,

me mantiene junto al camino

por el que llegas trazando piruetas en el aire.


El aire, tremolar de guitarras;

la tierra, retumbar de tambores;

el espacio, serpentear etéreo de estrellas

hilvanadas por el sonido de una flauta

que crece y nos envuelve.


En tus mejillas y labios

refulge. el resplandor de la hoguera.


               *


Nos falta la paciencia del perezoso,

nos sobra la paciencia del tigre. 


Nos falta la pertinacia del camello.

Nos sobra la pertinacia de los tanques

en el golfo pérsico, 

en los Balcanes y 

en todas partes. 


Nos falta la ciencia de Einstein,

nos sobra la ciencia de Einstein.


Nos faltan gorilas por el centro de África,

nos faltan elefantes en los bosques de Asia,

nos faltan aves en las aires de Europa,

nos faltan marsupiales en las praderas de Oceanía,

nos falta la sangre de miles de razas en las selvas de América y de todas partes.


Nuestro legado quedará en la cuenta corriente del banco,

nuestra memoria se reflejará en la solemnidad de los mausoleos...

pero nuestros hijos vivirán en el aire, en el agua, en la tierra, en las migajas que sepamos dejarles

de libertad y vida silvestre.


                *


Isla.

Isla que cobijas mis sueños,

allí donde aterrizo cada despertar,

¿eres sólo isla de palabras y sentimientos?

Mis pies tocan tu suelo volcánico,

mi mirada te toca como los alisios tocan a veces mi rostro.

La lluvia, si espero más de ti, empapa todo mi cuerpo,

los caminos fluyen a mi alrededor

y permanezco refugiado 

entre tus cuatro puntos cardinales llenos de luz y color; 

permanezco refugiado 

en tus albergues de piedra, paja y arcilla.


               Resquicio Juvenil.



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