El poblado.
09 08 El poblado.
Los mongoles conquistaron medio mundo en su época de esplendor. Más tarde Mongolia vivió a la sombra de la URSS y, hace unos años, oí decir que posiblemente era el país más ecologista del mundo, por rural y no industrializado. No sé si todo eso ha cambiado. No sé si el mongol sigue siendo un pueblo nómada, en gran parte, o ya esa tierra está sembrada de ciudades y autopistas. Sólo sé que en la Cuesta de los Niños vive una Yurta que permanece arrimada a una casa amiga suya. La Casa y la Yurta conversan por la noche, entre las sábanas.
Telegrama urgente: Este capítulo se quedó atascado, ¿podríais hacer el favor de aportar un poco de información? ¿La Yurta la cazasteis a lazo cabalgando por la estepa o la alimentasteis a biberón?
Aún no me habéis contestado el telegrama urgente que os mande hace un par de meses: ¿La Yurta la cazasteis a lazo en la estepa o la criasteis a biberón desde la niñez?
¡Perdón! Era una Yurta adulta ya criada en cautividad.
Gracias, lo incorporo a la novela, aunque creo que tendré que fabular un poco sobre su vida y las andandanzas juveniles que le confirieron una personalidad nómada; sobre el triste día en que la capturaron unos malvados proxenetas; sobre su vida en cautividad y cómo mordía los barrotes intentando escapar; y sobre cómo viajó en caravana, de oasis en oasis, y luego en barco, de puerto en puerto, hasta llegar a la Cuesta de los Niños.
*
Ayer estuve en la Casa de Piedra, alrededor de la cual vive una manada de casas.
Hace poco nació la casita de la lavadora, y todos los herbívoros adultos comenzaron a danzar a su alrededor para darle la bienvenida y protegerla de los depredadores. La casa de aperos es de madera buena barnizada y no tiene pulgas como algunas casas de aperos de corral.
La Yurta merodea alrededor de todas ellas, aunque algunos transeúntes no lo aprecian porque es parsimoniosa. Ayer se dio la vuelta para darle la espalda a los fríos vientos del invierno, y tardó horas, por lo que sólo lo percibieron las tortugas.
Al notarlo, las tortugas sonrieron, y mira que les cuesta sonreír a las tortugas. Si les cuentas un chiste pasan meses hasta que sus nervios faciales reaccionan.
Por eso, si tienes buen oído, puedes escuchar aún por los desfiladeros las carcajadas ancestrales de tortugas que vivieron hace siglos.
*
Si la Yurta se da la vuelta en la cama, destapa a la Casa de Piedra.
La Casa de Piedra da un tirón a la sábana, pero ya no consigue conciliar el sueño y se pone a pensar en la naturaleza que la rodea y en la tarea de protegerla y alimentarla, que es a lo que dedican el tiempo libre las casas de piedra insomnes y concienciadas.
La Casa de Piedra no entierra las heces tras defecar, como hacen los gatos y los miembros de otras civilizaciones cuadrúpedas. La casa de piedra ha ideado un sistema alternativo al típico pozo negro de las casas de los alrededores. Los residuos van a un depósito subterráneo, que al rebosar va a otro depósito que contiene grava para filtrar y depurar el agua resultante. Y esa agua es la que alimenta el oasis, uno de los pocos que se ven en Incomprensión. En ese oasis vive la manada de casas.
Resquicio.
- - -
Siguiente 09 09 Ha pasado...
https://lamareaporresquicio.blogspot.com/2023/12/ha-pasado.html?m=1
Texto completo de La cuesta de los niños…
https://lamareaporresquicio.blogspot.com/p/la-cuesta-de-los-ninos.html
Índice de La Cuesta de los Niños...
https://lamareaporresquicio.blogspot.com/2022/10/indice-de-la-cuesta-de-los-ninos.html?m=1
Comentarios
Publicar un comentario